sábado, mayo 31, 2008

Mi próxima lectura en vuestras manos...




Así es, amigos. Dejo la elección de mi próxima lectura en vuestras manos, ya que estoy dudosa entre dos libros que me han prestado.

El primero de ellos se llama "Platonic Sex" y en su contraportada explica que se trata de un libro sobre el Japón actual (muy lejos del mundo de las geishas y la ceremonia del té), más concretamente sobre la vida de una joven japonesa que está aburrida de estudiar y lo que le gusta de verdad es salir de fiesta, hasta que su padre la echa de casa y ella decide convertise en actriz porno.

El segundo de ellos es "La elegancia del erizo", que narra la vida de dos personas que viven en el número 7 de la calle Grenelle de París. Renée, la portera que finge ser una mujer común (no sé por qué) y Paloma, una niña de doce años que oculta una inteligencia extraordinaria.

Os lo dejo a vuestra elección, como si yo fuera un muñeco medio manejable... todavía me quedan unas 100 páginas de Firmin (que resultó no ser la obra divertida que yo esperaba, por lo que la lectura va lenta) así que tengo tiempo para decidir.

¡Buen fin de semana!


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martes, mayo 06, 2008

El problema es la imaginación


Lo he intentado, lo prometo, pero ponerme a escribir algo más allá de este blog me resulta harto difícil. No me salen ideas (ideas redondas, quiero decir: un principio, un nudo, un desenlace), ninguna me parece interesante para escribirla, con gancho, con chispa.

Parece que no llego más allá del periodismo y el diario personal. Estoy un poco rebelada contra mí misma por esto porque últimamente he leido cosillas que me dan muchas ganas de escribir... pero cuando partes del problema de que no sabes qué escribir es difícil...

Quizá tenga que seguir la técnica del ensayo error y lanzarme a escribir y "ver qué sale", pero sé que así no funcionan las cosas en la literatura, porque al final uno se atasca en un punto (porque no sabía por dónde ir desde el principio). Me sé la teoría, me falta el peta-zeta de la creatividad.

Creo que lo de ir a una escuela-taller de escritura se está presentando como una estupenda opción (ojalá me llegue el dinero al final del mes), sobre todo ahora en que salir a la calle por la tarde-noche no es como en invierno, es mucho más placentero. Quizá me ayuden a desatascarme, a dejar fluir las ideas, a tener claras las cosas en la literatura...

Y mientras tanto ahí estoy, en un quiero y no puedo asqueroso. Tengo que cambiar las cosas. Estoy en ello... ¡¡¡¡¡Voy a traer a mi musa ya!!!!

Ilustración de Little Wing

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lunes, abril 21, 2008

Como una dama asustada (ante un caracol)



He de confesar que llevo demasiado tiempo retrasando el momento de volver a enfrentarme al folio en blanco. No al periodístico (a ese me enfrento casi a diario y en temas que os dejarían patidifusos de lo bizarros que pueden llegar a ser) sino al literario.

Empezaré por algo breve (aunque no por ello menos difícil) para el concurso de microrrelatos que organiza la FNAC.

Me sentaré a pensar (sugerencias se aceptan) sobre algo relacionado con «libros» y trataré de plasmarlo en el papel. Si me sale algo decente, si al final decido enviarlo lo publicaré aquí.

Me ilusiona y me da [mucho] miedo pensar en retomar mi pasión cuentística... pero uno tiene que enfrentarse a sus miedos si quiere superarlos y llegar a ser algo más en la vida. Y yo estaría feliz de la vida de ser una Dorothy Parker o una Susan Sontag... (apunta alto para llegar a la mitad).

PD: Esto de la autosuperación y la lucha por alcanzar las máximas aspiraciones me lo enseñó JFK, que es como una hormiguita en lo suyo. Espero hacerle caso, aunque sea a la maniera greca.

Ilustración de Moranga.

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martes, febrero 05, 2008

De mi descubrimiento de Carson McCullers


El otro día sin querer me puse a pensar en Carson McCullers y en cómo la descubrí. De la forma más tonta, en la adolescencia, casi convirtiendo "La balada del café triste" en una obsesión.
Es lo que ocurre cuando vives en un pueblo pequeño y cualquier atisbo de cultura se torna un milagro que hay que buscar (y es muy difícil de encontrar) para saciar la curiosidad.
Obviamente en la pequeña Galicia no encontré el libro, tuve que "encargarlo" (algún día os contaré por qué los libros tardaban 15 días en llegar a mi casa cuando los pedía por internet, es definitvamente el culo del mundo) para poder recostarme detenidamente en mi cama y empezar a hojear.
Lo que descubrí en "La balada del café triste" me dejó tan fascinada que no pude menos que comenzar mi adoración personal por esa escritora norteamericana, por su forma de narrar la vida de los perdedores que viven en lugares insignificantes.
Es su prosa sobre la miseria y lo absurdo de una vida sin rumbo ni metas (quizá sin futuro) lo que me fascinó, y lo que me lleva hoy a querer compartir con vosotros ese nombre... que seguramente ya conoceréis (acepto que yo no lo conocía porque vivía allá lejos, a donde no llegan bien los envíos de Crisol...).
"La balada del café triste" es un libro de relatos presidido por el que le da nombre. A pesar de no ser su obra más famosa (la más conocida es "El corazón es un cazador solitario" con un título en extremo sugerente), es la que a mi más me ha gustado, quizá por ser la primera, quizá por descubrirme a esta autora simple pero espectacular.
También leí en algún momento de mi vida (ya cuando vivía en Madrid y tenía tiempo para patearme librerías de segunda mano en busca de gangas) "Frankie y la boda", una historia sobre la desgracia de no sentirse en el lugar correcto, esperando un cambio que puede que nunca llegue.
De cuando en cuando me encanta tropezarme así por casualidad con grandes escritores, sin que haya libros de historia de la literatura de por medio, sin saber si son cotizados o no... simplemente llegar a ellos como el río que fluye.

Ilustración de Camilla E.

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miércoles, enero 02, 2008

Balance literario de 2007



Tal y como ya hice el año pasado es hora de que exponga a la luz pública mis lecturas de 2007 para, posteriormente, hacerme un breve análisis e intentar mejorar en mi cantidad y calidad de lectura.

  1. 24 horas en la vida de una mujer. Stefan Zweig
  2. Sushi para principiantes. Marian Keyes
  3. Crucero de verano. Truman Capote
  4. El dios de las pequeñas cosas. Arundhati Roy
  5. Cosmética del enemigo. Amèlie Nothomb
  6. La casa torcida. Agatha Christie
  7. Sueños de salitre. Carmen Ruiz Imbert
  8. El libro de las ilusiones. Paul Auster
  9. Requiem para un campesino español. Ramón J. Sénder
  10. La tía Tula. Miguel de Unamuno
  11. El viento en los sauces. Kenneth Grahame
  12. Kafka en la orilla. Haruki Murakami
  13. Mar me quer. Mia Couto
  14. El túnel. Ernesto Sábato
  15. Shangai Baby. Wei Hui
  16. Harry Potter y la cámara secreta. J.K.R.
Este año he leído un libro más que el año pasado, y he repetido en tres escritores: Nothomb, Murakami y Christie. El resto son totalmente nuevos.

Por suerte en aquel post no me puse metas (visto que no cumplí ni por asomo las del 27 de diciembre de 2005, en las que prometía empezar con los clásicos del teatro griego y el siglo de oro español), y no me sentiré mal al pensar en que he tenido entre mis manos demasiada chick lit y poca consistencia.

Sin embargo me dejaron varios libros buen sabor de boca (El dios de las pequeñas cosas, Sueños de salitre...) mientras que otros los devoré de principio a fin (El libro de las ilusiones, La casa torcida...).

El balance que hago, a ojo de buen cubero, no es del todo malo aunque, obviamente, me gustaría haber leído algo de Saramago o Nabokov (que están en mi lista de libros por leer próximamente).

Y sí, disculpen mi repentina fiebre con Harry Potter... es que es taaan entretenido.

Foto de Greendaizer13.

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martes, diciembre 11, 2007

Compras literarias


No sé si a vosotros os pasa, pero yo en cuanto entro en una librería tengo que andarme con un tiento increíble para no despilfarrar mi sueldo. Vamos, que casi casi tengo que ponerle cadenas a mi tarjeta de crédito.
Todo me gusta, todo me parece interesante, a todo le podría sacar jugo... ¡Es increíble la de posibilidades que veo en cada libro! Lástima que no tenga tanto tiempo libre para dedicar a la lectura ni tanto dinero y espacio en casa como para crear la biblioteca más grande del mundo.
Además, si os fijáis, cada librería es diferente (no hablo de grandes cadenas como Fnac o La Casa del Libro), con sus especialidades y sus rarezas, con sus ediciones agotadas-pero-que-ellos-no-lo-saben, con sus saldos particulares... y no os cuento ya lo que me puede pasar si entro en una de segunda mano... eso es el acabóse.
Procuro no ir demasiado por esos lugares de perdición. Entre otras cosas también porque siempre salgo cargada como una mula (¿Quién dijo que la sabiduría no ocupa lugar?¡Y pesa un cojón!) y no me apetece ir arrastrando bultos a casa, que una ya tiene una edad.
Efectivamente (para quien no se lo haya imaginado tras semejante parrafada) ayer estuve en una librería, casualmente en la que acabo de criticar: La Casa del Libro (de ofertas). Claro que piqué, y por partida triple, porque tenían muchos de sus títulos de Espasa Calpe (edición tapas duras) a 3 eurillos (se me volvió el cerebro chiripitifláutico), y eso no es para desaprovechar.
Me compré "La trastienda del escritor: una vocación y un oficio", de Pepa Roma (que en la Fnac está a 20 euros), "La vida invisible", de Juan Manuel de Prada (quiero salir de dudas ya con respecto a este señor, tan admirado y odiado a un tiempo) y también (este ya semi-fetiche) "Mi lado más hardcore", de Eva Roy, que se ha hecho famosa gracias a todos sus contactos en el mundo del porno y su increíble desparpajo a la hora de socializar.

Ilustración de Smosch

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jueves, septiembre 27, 2007

De mi ahijada y sus lecturas



Ayer mi ahijada y sus padres estuvieron por Madrid.

Estaban pasando unos días en Getafe, en casa de unos amigos después del verano y antes de volver a la rutina diaria de la lluvia gallega.

Quedamos en el centro, por donde estuvimos paseando: sol-opera-santo domingo-callao-sol-santa ana-anton martin-atocha... un largo paseo lleno de paradas en bares, jamón, cervezas y coca colas.

Me lo pasé hiper fenomenal, y eso que yo no soy, pero para nada, una persona a la que le gusten los niños y que disfrute su compañía. Obivamente tengo unas poquitas excepciones (mis ahijadas, Minimaki...), los niños listos.

Mi ahijada ya es una niña mayor, vamos que ya ha hecho la comunión y no pueden faltar muchos años para que reciba una llamada que diga "¡Hola! Soy tu menstruación".

Me he tomado como reto personal el que adore la lectura, tal y como yo lo hago, y lea libros a 7 manos (como los pulpos). Por eso cada vez que la veo le escojo cuidadosamente (a veces no tanto) los libros que le regalo: Roald Dahl, Christine Nöstlinger, Perrault, Saint Exupery...

No me gusta jugar con el futuro sentimental literario. Los libros que lea ahora influirán en los que leerá después y también en sus recuerdos literarios de la infancia. Todo está interconectado.

Así que, tirando por lo seguro (demasiado pequeña para Molly Moon's y Harry Potter's), decidí ir a uno de mis favoritos de entonces, el ingenioso Dahl, y "Las brujas" fue el elegido.

¿Qué pensáis? ¿Cual me recomendáis para la próxima ocasión -navidad- para una niña de 10 años?

Ilustración de Exquisite Dream




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viernes, agosto 31, 2007

Yo no soy buena cosiendo.



Ayer por la tarde tuve un ratejo en el que me dediqué a intentar coser un par de broches.

No es fácil para alguien que no tiene absolutamente ninguna base en costura. Es difícil cortar el fieltro para que salga perfecto y luego coserlo con puntadas también perfectas. Es realmente muy difícil y marca la diferencia entre un broche regular y uno pésimo.

Sin embargo, y a trancas y barrancas, conseguí hacer una sandía y un broche-calavera (que JFK confundió con un broche-fantasma), que me quedó fatal y que no pienso inmortalizar. La sandía, que fue el primero, se lo regalé a JFK, con todo mi amor :).

También me apetece estos días ponerme a hacer collages y ese tipo de cosas... ¿qué me está pasando? Estoy dejando de ser la mujer lectora que siempre fui para convertirme en un intento cutre de creativa... esto no puede ser.

¡A mi se me daba bien leer!

Collage de Minkoff.

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jueves, agosto 09, 2007

Sobre la literatura infantil.




De todos es sabido que la base para una buena ortografía está en la lectura desde una edad temprana. Vamos, que si usted tiene un hijo, lo mejor que puede hacer es atiborrarlo de libros y esconderle el mando de la televisión.
Y no le irá mal.
Al menos yo no creo que a mí me fuera mal. Era como una viborilla ávida de libros y siempre me tenían que regañar para que apagase la luz de la lámpara y durmiese.
Yo era superfan sobre todo del pequeño vampiro, me encantaban las historias de Anton, Rüdiger y la capa vieja que permitía volar.
También tuve una buena ristra de libros del Barco de vapor (azules, naranjas y naranja oscuro) que leía pero sin tanto entusiasmo. Fue así como conocí al Gran Gigante Bonachón, Las Brujas, Charlie y la Fábrica de Chocolate...
Mención aparte merecen los clásicos y las fábulas, que uno no se cansa de leer nunca (incluso de mayores apetece). ¿Acaso alguien no quiere leer de nuevo El Principito y rememorar los baobabs?

Ese tipo de experiencias de la infancia influyen mucho en la persona que uno será de mayor, en la literatura que le guste, en el hecho de que le guste la literatura...

Sin embargo, a veces, la selección de libros durante la infancia no es la adecuada y se quedan lagunas que cubrir en la etapa adulta (con la consiguiente sorna por parte de los compañeros de trabajo, que no entienden que lea historias de ratas que viven con tejones y salvan a sapos). He leído "El viento en los sauces", para saber un poco más de cerca las correrías del Señor Sapo, la Rata de Agua, el Tejón y el Topo. Necesitaba hacerlo, porque no siempre un tipo tan misterioso como Grahame escribe libros infantiles.

Entre mis próximos must están El maravilloso mago de Oz, Peter Pan o A través del Espejo (que tampoco es tan infantil)... la infancia nunca se va si uno no le deja.


Ilustración de Emily Jepps.

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lunes, julio 30, 2007

Salimos a comer y a cenar...



¡Este fin de semana salimos a comer y a cenar con gente estupenda!


El viernes estuvimos comiendo en casa de mi tía, cuyo marido es un chef exquisito. Se habló un poco de todo, pero más que nada de la inminente boda de mi primo, que es en octubre. Los estilismos llenaron la mesa y se decidió que los hombres irán de chaqué y las mujeres de largo... ole ole ole... yo quería ir vestida de sevillana, pero creo que no podrá ser.


El sábado Fanmakimaki nos invitó a cenar a su casa, fuimos con Masmi, que nos prestó transporte en su coche hiper-cool. Si os digo la verdad, creo que al 80% de vosotros os encantaría bucear y perderos por la casa de Fanma, donde cada cosa tiene un porqué.


Está decorada con los objetos que traen de sus viajes (son una familia sumamente viajera, creo que en parte por la inmensa capacidad organizativa de Marisa) y que les traen recuerdos muy especiales y dotan a la casa de un halo más-que-familiar.


También tienen el aporte artístico de Minimaki, el terremoto de las Rosas, que ya ha hecho sus pinitos sobre óleo (con muy buen resultado, por cierto).


Y no puedo ni hablaros de la cena ¡Qué delicia!. No pude sino avergonzarme de la triste lasagna que preparé cuando vineron a casa. Me reconfortó el pensar que la hice con amor :)


Finalmente, gastamos una bromilla al siempre-sonriente Masmi, quiero decir, dulsesito de leche, con un helado de dulce de leche propiamente, como postre.


La velada fue increíble, y conocer la casa de Fanma (y su biblioteca, escogida celosamente), fue también un placer. Desde aquí os lo digo ¡Gracias chicos!


Finalmente, el domingo, día familiar por excelencia, olvidamos los planes de ir a pasear por Fuencarral, debido a la caló insoportable. La alternativa fue ir a los cines nuevos de al lado de casa a ver los Simpsons. Os digo, de corazón, que no vayáis. Últimamente no atino con el cine, qué le vamos a hacer, todo será dejar de ir y hacerme un ciclo de Truffaut en casa.




PD: Tengo muchas ganas de acabar de leer el libro que estoy leyendo, un libro infantil con moraleja, para empezar Kafka en la orilla, que el simpar Fanma me tenía reservado para prestarme (¿No querríais tener un clon de Fanma en vuestra casa? Yo sí.), un libro que valora la inteligencia de los gatos. No me podrá gustar más estoy segura.



Ilustración de Annika Huett.

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lunes, julio 23, 2007

Sola en casa.





Este fin de semana lo he pasado sola en casa.

JFK se fue a BCN y la otra chica se va todos los fines de semana, así que Baldomero y yo nos quedamos como amos y señores de nuestra petite maison.

Lo primero que hice el sábado cuando me levanté fue darle un repaso general de limpieza a toda la casa. Ya que me quedo sola, me permito disfrutar de la limpieza sin que nadie me la estropee ni se queje por un quítame allá esas pajas.

Extrañamente disfruté mucho (¿me estoy empezando a parecer a mi madre?) de hacer la limpieza del baño, cambiar las sábanas, sacudir la alfombra, limpiar la cocina (quitar todas las huellas y dejar el mueble brillante) y ordenar la basura: orgánica, envases, papel y vidrio.

Tras todo ese proceso, que me abarcó gran parte del día, aproveché para ver Wigstock, un documental sobre un festival de Drag Queens que se desarrolla todos los años en diferentes partes del mundo. Una fiesta de colores y pelucas, tan divertida como vacía de contenido.

Luego me vestí para salir, había quedado con Mr. Blogazo para irnos de vinos y recoger a Jose Lopez en el bar en que trabaja.

Vino con nosotros mi "nueva prima" gallega, la chica que se vino a vivir a Madrid hace poco. Empezamos en el Bistro de Fuencarral, un bar ya mítico por sus precios, increíble. Luego fuimos al Diurno y allí nos encontramos a familiares y amigos de Jose López, con los que terminamos por hablar del pene de Beckham, que salió hace poco en una revista.

Esta chica estaba flipando, literalmente. No sé si sería muy buena idea llevarla por Chueca el primer día, porque estaba asombrada de tanto mariconeo, enfadada con tanto tío bueno inalcanzable para ella simplemente por ser mujer...

En fin, acabamos hartos en el Gris, donde no se podía ni andar (como siempre) y nos fuimos con esta chica hasta recoletos, donde la esperaba la chica de la casa en la que vive ahora. Al final nos llevaron a Blogazo y a mí a casa en coche, en un viaje surrealista con la canción de Shakira (la del anuncio) de fondo. Sin duda fue uno de los puntos de la noche (creo que empiezo a entender, despaciiooo, despacioooo).

Realmente necesitaba una noche de esas, me lo pasé fenomenal bebiendo, charlando, riéndome, conociendo a gente nueva, disfrutando de los amigos...

El domingo fue super chill out, escribiendo un par de cosas que tenía que enviar por e-mail y charlando por messenger con mis amigos. También estuve viendo capítulos de Alias que tenía retrasados, actualizando el iPod, leyendo y haciendo un poco de gimnasia.

Antes de dormir me decidí por ver una película española: Tu vida en 65'. Por suerte no tiene mucho que ver con el cine español convencional, pero el final se queda un poco cojo.

Sí, este fin de semana solitario ha sido muy productivo. Y sin embargo... I miss you honey.


Ilustración de GRRRaphics.

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jueves, mayo 24, 2007

Hace mucho que no veía a nadie leyendo un libro de Agatha Christie.


Así me dijeron el otro día en el trabajo cuando me vieron el libro que estoy leyendo: "La casa Torcida", de la susodicha Agatha Christie.
En realidad a mí no me gustan especialmente estas novelas de asesinatos e investigaciones de Scottland Yard, pero cuando estuve en Galicia me acabé "Flavio" de Rosalía de Castro y este me pareció un libro fácil de digerir tras el soporífero romance que mi cerebro había inhalado (no pude dejar de leerlo porque soy hiper fan de la Castro y sería un sacrilegio).
De Agatha Christie como persona sé poco, pero como novelista, puedo prometer y prometo que siempre sigue un mismo patrón a la hora de escribir (lo cual no es malo, mirad como le fue): asesinato antes de las 10 primeras páginas y presentación de los sospechosos antes de las 20 primeras... todo el resto es paja porque, nunca hay pistas para saber quien es el asesino a ciencia cierta antes de que acabe el libro (vale, a lo mejor soy yo la que no sabe quien es el asesino). Esto te mantiene en tensión y hace que acabes de leerte el libro en menos de una semana. Matemático. Es lo que tiene la Christie, un dominio de la lógica apabullante, por eso no necesita cuidar la estética en su escritura.
Desde aquí reivindico más lectura de la Christie en sustitución de otros libros de fast reading (acabo de inventarme el término, existirá?) del tipo Código Da Vinci o la Catedral del Mar... para que luego no venga la gente diciendo que no hay nadie que lee a la Christie.
Hombre ya!

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martes, abril 24, 2007

El milagro indio.


Aprovechando que acaba de pasar el día del libro, he de recomendaros mi última lectura, que acabé hace poco (y tardé en leer por factores ajenos al proceso de lectura :P).

Se trata, ni más ni menos que de "El Dios de las Pequeñas Cosas", una joyita literaria salida de la India más profunda. La escritora es Arudhati Roy, activista por la paz, arquitecta y figura universal de la lucha femenina.

La historia relata la vida de dos gemelos heterocigóticos y su inocencia a la hora de ver el mundo, que está dividido en castas y religiones y que cambiará por completo tras la llegada de su prima Sophie Mol (querida de antemano).

Narra la sucesión de generaciones de una familia al más puro estilo "Cien años de soledad" pero con una agilidad en la escritura que de vez en cuando recuerda "Seda". Es una pena que Arundhati Roy no escribiese más ficción, desde la que también se pueden tratar los temas sociales a los que se dedica.

Sé que es un libro fetiche para algunos de vosotros, y creo que para mi está empezando a serlo...

Ilustracion de RiceCream.

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jueves, abril 19, 2007

Abierta la cuesta Moyano.



Han abierto de nuevo la cuesta Moyano. Aunque no sé para qué lo digo. He perdido toda esperanza en encontrar un libro por menos de 5 euros allí. Desde que los pusieron en el Paseo del Prado (hace 2 o 3 años), su ego comenzó a crecer, a la par que sus precios (por el incremento considerable de publico que ¿sufrieron?).

Al final, los que lo acabamos pagando fuimos los pobres busca ofertas y caza libros raros, porque con ese aumento absurdo de precios dejamos de ir.

Hubo una dispersión increíble de compradores. Yo acabé por ir a Petra's (una librería internacional de segunda mano que está entre Sto. Domingo y Ópera, altamente recomendable) cuando tenía necesidad de comprar un libro, o algunas de las que hay por Nuevos Ministerios y Cuatro Caminos.

Hay gente que se fue al Rastro...

Hay gente que dejó de leer...

Hay gente que nunca leyó, pero ese es otro público.

¿Vosotros donde compráis libros de segunda mano? ¿Y los nuevos?

En el caso de los nuevos me gusta mucho la Librería Méndez, en la calle Mayor, aunque no le puedo hacer ascos a la Fnac, por cuestiones económicas sobre todo.

Os paso la pelota.

La historia es vuestra hoy. Contadme de librerías, libros y libreros.
(La imagen de hoy es de Foley Gallery).

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