miércoles, abril 25, 2007

El peor momento del día.


El peor momento del día, para mí, es la hora de despertarme los días que trabajo, a las 05.50h de la madrugada.
En esos momentos siempre pienso:
a/Que no voy a aguantar, que qué mierda el trabajar, que qué dolor...
b/Que cuando vuelva a casa a mediodía me voy a echar un siestón.
Realmente es el peor momento del día, porque me espera casi 1 hora de metro y un rato andando desde el metro al trabajo... lo odio.
Luego la mañana va pasando, a la par que los cafés y todo se va haciendo más llevadero...
Cuando llegan las 12.00 ya me parece que todo va sobre ruedas y me gusta mi trabajo y todo... pero es un proceso de adaptación.
Odio despertarme temprano. ¿Cual es vuestro peor momento del día?
Como dice JFK, si me quejo por este tipo de mamarrachadas, es que todo va bien en mi vida :)
Ilustración de Katy Holmes.

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martes, abril 17, 2007

Vuela.


Hoy iba a hablar sobre las nuevas 80 estaciones del Metro de Madrid (vuela!), que lo han convertido en el tercero más grande (y mejor organizado) del mundo, detrás de Tokyo y Moscú, y superando a París y a Londres (lo que le gusta a un español ser lo más de lo más de Europa).
Pero he visto que todos los periódicos lo llevan en su portada. Así que para qué insistir más (bueno, vale, insisto. AQUI teneis un link al nuevo diseño del plano, más geométrico, moderno, trendy y underground).
Tengo un amplio historial en el uso del metro. Lo he cogido a todas horas, todos los días y en todos los estados.
He de decir, en contra de los curreles mañaneros, que la gente que sale de casa a las 11 de la mañana sabe más de higiene que los que salen a las 6. Desde que el metro abre hasta que se acaba la hora punta de la mañana, el metro apesta, literalmente. ¡Que una duchita por las mañanas hasta despierta!
También me quejo de la jornada reducida de los viernes, que hace que a las 4 de la tarde no pueda entrar nadie ahí dentro, so posibilidad de quedar prensado en el intento.
Paso de hablar de los boicots que han hecho que el metro descarrile, y del hombre que el pasado año tiró a 2 chicas gorditas al metro... esto solo ha podido acrecentar mi temor a morir de forma estúpida y me obliga a mirar a ambos lados cuando viene el metro para que nadie me tire y posteriormente ir super agarrada a la barra, por si descarrila no desnucarme.
Gracias, medios de comunicación, por fomentar mi hiponcondria.
Gracias, Espe, por endeudarnos hasta San Sebastián de los Reyes.

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